La reconocida aristócrata falleció ayer, 11 de octubre, a los 71 años después de haber estado cinco años luchando contra el cáncer de colon, según han anunciado fuentes familiares.
Esther Koplowitz nació el 10 de agosto de 1950 en Madrid. Proviene de una familia de renombre: su madre, Esther María Romero de Juseu y Armenteros fue una aristócrata cubana y VII marquesa de la Casa Peñalver y su padre, Ernesto Koplowitz Sternberg fue un gran empresario polaco de origen judío que llegó a España en los años 30 huyendo de la Alemania nazi. En su vida sentimental ha tenido dos matrimonios: Alberto Alcocer, con quien tuvo tres hijas (Esther, Alicia y Carmen) y Fernando Falcó.
Entró en el mundo de los negocios
en plena adolescencia, ya que sus padres fallecieron y junto con su hermana
Alicia se quedó a cargo de Cycsa, la empresa de su padre. Por parte de
su madre heredó el título nobiliario de VIII marquesa de Casa Peñalver,
acompañándola durante toda su vida hasta el año 2019, cediéndoselo a su hija Esther.
La empresa estuvo un tiempo
dirigida por Alberto Alcocer y Alberto Cortina, primos entre
ellos y respectivos maridos de las Koplowitz. Las hermanas recuperaron su
puesto en el consejo de administración de Cycsa en 1990 a raíz de los divorcios
con “Los Albertos”. En 1992, Esther y Alicia fusionaron Cysca y Focsa –
otra de sus empresas – para crear el Fomento de Construcciones y Contratas
(FCC). Actualmente era la vicepresidenta y miembro del Consejo de
Administración de FCC y vicepresidenta y miembro del consejo de
administración de Cementos Portland Valderrivas.
Dejando a un lado su vida
empresaria, Esther también fue reconocida por su obra social, investigación
científica y fomento de la educación y la cultura creando su propia fundación: Fundación
Esther Koplowitz.
Dentro de la obra social, ha
construido las residencias “Nuestra Casa” (Collado Villalba, Madrid), y “La
Nostra Casa” (en Fort – Peinc, Barcelona y Vall de la Ballestera, Valencia),
además de equipar una residencia para niños con parálisis cerebral que ha
donado a la Fundación Nido y de construir terrazas en la Unidad de
Psiquiatría del hospital Gregorio Marañón.
Respecto a la investigación
científica, la fundación destaca la construcción y equipamiento del Centro
de Investigación Biomédica Esther Koplowitz de Barcelona, en el que más de
350 científicos desarrollan investigaciones en enfermedades como las autoinmunológicas
y neurodegenerativas, entre otras. También ha realizado aportaciones a la Universidad
de Navarra, a la Fundación del Hospital Clinic de Barcelona y al Hospital
Clínico Universitario San Carlos de Madrid.
Esther ha recibido una gran
cantidad de premios a lo largo de su trayectoria, entre los que destacan: el XV
Premio Blanquerna por su contribución al desarrollo, la promoción, el
conocimiento y la proyección de Cataluña (2008), las Medallas de Oro al
Mérito Científico (2013) y en el Trabajo (2014), y el más reciente,
en 2020, el VI Premio Iberoamericano de Mecenazgo.
Según la revista Forbes,
la aristócrata y empresaria contaba en 2013 con una fortuna de 1000 millones
de dólares, lo que la posicionaba en una de las personas más ricas de
España.
“Este es un obituario ficticio
realizado como práctica para la asignatura de Periodismo Especializado en
economía y medio ambiente.”

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